miércoles, 7 de diciembre de 2011

Teddy comprometió 442 millones de los autores para su sueño inmobiliario África Semprún/Javier Romera


Las múltiples irregularidades, desvíos de presupuestos, contratos a dedo y precios fuera de mercado que ha encontrado la Comisión de investigación presidida por Ramón López Vilas señala directamente a Arteria como una pieza importante de la red de corrupción que rodeaba a la SGAE de Teddy Bautista.

El "megalómano y personalista" proyecto que puso en marcha el expresidente de la gestora no sólo comprometió 442 millones de euros de los autores (un 48 por ciento por encima del presupuesto de 300 millones anunciado inicialmente,) sino que ha supuesto otra "vía de escape a los fondos" de la entidad, tal y como recoge la auditoría presentada la semana pasada.
Su obra estrella

Las cifras del holding inmobiliario que maneja el magistrado excedente del Supremo López Vilas muestran que la SGAE infló hasta el 10 millones el presupuesto de su obra estrella, el auditorio de la Cartuja (Sevilla). El faraónico proyecto estaba presupuestado en 68 millones de euros y, según la auditoría, "la inversión probablemente alcance los 78 millones de euros". La mayor parte del desvío económico "injustificado bajo criterios profesionales" proviene de la partida equipamiento escénico. Al frente de la gestión económica de las obras estaban los responsable técnicos y económicos de Arteria: Ángel Quintanilla, amigo de Bautista de su época de músico, y Emilio Cabrera García, primo del expresidente.

Tanto Quintanilla como Cabrera, que fueron destituidos de sus cargos al poco de saltar el escándalo de la SGAE, fueron contratados directamente por Bautista para sustituir a la gestora Gerens Hill en 2010, aunque el inicio de sus relaciones laborales se remonta varios años atrás. El pasado 23 de julio de 2006, tras la celebración del consejo de administración de Iberautor, Bautista aprobó la contratación de Emereima, una empresa de asesoramiento económico creada por su primo tres días después del consejo, para supervisar el trabajo de Gerens y encargarse del equipamiento escénico de los teatros, justo la partida que el auditor señala como el origen de los desvíos y que ya fue denunciada en su día por el exarquitecto de la SGAE, Santiago Fajardo.

Además de los incrementos presupuestarios destinados a atender requerimientos sin justificación técnica o cambios de opinión de Bautista, la comisión investigación alerta de las irregularidades que se cometieron en algunas contrataciones. Según López Vilas, durante la investigación se han detectado que algunas de las contrataciones en el ámbito de las obras se han realizado sin "contradicción previa de precios", es decir, que no se ha convocado ningún concurso ni se han solicitado presupuesto a diferentes empresas.
Una red teatral 'no viable'

Pero, lo que más preocupa entre los socios de la SGAE es el daño que ha causado a las arcas de la entidad las "megalómanas" inversiones de Teddy Bautista que le llevaron a poner parte de los derechos de los autores como garantías a los préstamos bancarios. "Arteria se ha llevado a cabo en un marco de actuación personalista, careciendo de una base de reflexión económica. Las comprar no estaban soportadas en una estrategia previa con un plan de negocio que justificara económicamente la inversión", asegura el presidente de la Comisión en su informe.

Por ejemplo, según un informe bancario el valor del auditorio de Sevilla en razón a la comercialización futura apenas supera los 23 millones de euros, 2,8 veces menos que inversión ejecutada hasta la fecha. En México la historia se repite. La sociedad gestora destinó 2,5 millones de euros en la adquisición de uno de los inmuebles cuya valoración para la venta apenas supera los 700.000 euros. El Teatro Cervantes, que tiene una inversión prevista de 25 millones, no tiene ningún plan de viabilidad asociado. Así, el único teatro con el que se espera recuperar la inversión es el teatro Metropólitan de Buenos Aires.

Como el proyecto Arteria supone un chorreo de dinero para la gestora, la auditoría recomienda su venta, una idea a la que se ha sumado con mucho entusiasmo el candidato Antón Reixa que la semana pasada en una entrevista aseguró que "hay que deshacerse de la red de teatros de Arteria, no es rentable". Una idea que respaldaba hasta hace apenas un año.

Por su parte, el otro candidato en las elecciones de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, que se enfrentó a Teddy Bautista en las elecciones de finales de junio, denunció en una entrevista con este diario a principios de junio que Bautista estaba comprando teatros más caros de lo que pagaría cualquier empresario y que lo principal era "parar todos los proyectos que hay en marcha y arreglar el problema".eLEconomista.es copio y pego