jueves, 22 de marzo de 2012

Sastrón: “La SGAE se encuentra al borde de la quiebra... y no decirlo es mentir”


EL PAÍS da voz a las opciones con más posibilidades de presidir la entidad
Una serie que se prolongará durante tres días. Se inicia con José Miguel Fernández Sastrón
I. S / D. V 22 MAR 2012 - 00:01 CET
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José Miguel Fernández Sastrón
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Cuando despertó José Miguel Fernández Sastrón, el dinosaurio de Teddy seguía allí. Miembro del consejo de dirección de la SGAE durante la parte más dura de la era Eduardo Bautista, fue una de las primeras voces que se alzó contra tres décadas de gestión excesivamente personalista y la clase de desmanes que inundan el sumario del caso Saga, que investiga la presunta desviación de fondos de la entidad (se calcula que unos 40 millones) a empresas controladas por José Luis Rodríguez Neri, empleado de la SGAE. Pese a haberse enfrentado a la candidatura afín a Bautista en las elecciones de 2011 (presidida por Caco Senante) y de las consiguientes denuncias de pucherazo, Sastrón se halla en el centro de una curiosa paradoja: su cara remite a tiempos pasados, aunque él insiste en presentar su discurso como una ruptura con ellos.

Pregunta. ¿Quién le manda meterse en esto?

Respuesta. Yo me metí en la junta directiva de la SGAE porque no hacía sino ver malas noticias de la entidad en la prensa. Y me decía: 'Ahí hay un problema de imagen'. Empecé a distanciarme de Teddy con el asunto de Arteria [la red multinacional de teatros que empezó a construir la SGAE y acabó demostrándose como un proyecto megalómano]. Cuando empecé a cuestionarme las cosas y a hacer preguntas, se generó una gran hostilidad. Luego me echaron del consejo. De la Junta no, porque era miembro electo.

P. ¿Cuál era el ambiente de ese consejo en los tiempos del desmadre?

Si no hay una entrada de oxígeno financiero... pues la tenemos cruda

R. Había mucha afinidad y mucho clientelismo. Percibías claramente que muchos socios temían votarme a mí, pues no querían enemistarse con Teddy. Había muchos favoritismos. En los contratos de Arteria se veían nombres recurrentes, la verdad.

P. ¿Conocía a José Luis Rodríguez Neri, el principal imputado de la Operación Saga?

R. Venía de vez en cuanto a comparecer ante la junta directiva. Pero él era consejero de la SDAE [Sociedad Digital de Autores y Editores, a través de la cual se desviaron presuntamente los fondos]. No nos daba mucha información sobre sus actividades.

La actitud de Teddy fue prepotente: ‘Tú pagas cuando te toca y te aguantas

P. Y nunca sospechó del personaje...

R. Veía que había un gasto en informática muy grande, que no se adecuaba con lo que observabas en otras ofertas del mercado. Luego ese gasto no se dejaba notar en los resultados. Había consejeros en SDAE que sí protestaron.

P. ¿Es usted un enviado del pasado en esta campaña?

R. Podrán decirme que estuve allí en aquellos tiempos, pero no que no dije nada. No tienen más que ir a las actas. Lo que pasa es que yo lo decía cuando tenía a Bautista delante. En esta campaña no quiero hablar de Teddy. Lo que yo he dicho sobre él ya ha quedado dicho. Ahora parece que es la moda... el perfecto pimpampún.

P. ¿Tampoco piensa decir nada sobre el hecho de que vaya a cobrar una pensión de 23.000 euros al mes?

R. La pensión es algo sobre lo que no se puede hacer nada. Ya he oído las propuestas. Gente que se llena la boca diciendo... 'Voy a derogar la pensión'. 'Yo esto; yo, aquello'. Es una pensión que hizo él, que aprobó él, y que ya está pagada. A una empresa que ya tiene el dinero. Lo único que puede haber es una reclamación... pero no confiaría demasiado en ello.

P. Y usted... ¿Qué sueldo piensa adjudicarse si gana?

R. Pues no lo he pensado... Es la última de mis prioridades ahora. Lo tendrá que decir la junta. Antes había dos figuras: el presidente de la Junta (el último fue José Luis Borau) y el presidente del Consejo de Dirección, que era Teddy. Borau tenía un sueldo de unos 70 u 80.000 euros, pero no tenía dedicación plena...

P. ¿Usted aboga por la dedicación plena?

R. Si quieres hacer bien este trabajo tiene que ser así.

P. ¿Y eso, en cuánto dinero se traduce?

R. Con la situación financiara tan complicada que hay... Eso tiene que decirlo la junta directiva. No quisiera ni proponerlo yo.

P. ¿70 u 80.000 euros le parecen razonables?

R. Me parece razonable en este momento. Depende de la dedicación, ya le digo. Yo creo que un director general de una empresa de estas características gana algo más...

P. Suele decir que se metió en esto para mejorar la imagen de la SGAE... el asunto parece tarea imposible.

R. Yo no creo que sea cuestión de mejorar la imagen, creo que se trata de mejorar las formas y entonces se mejorará la imagen... Mi motivación personal es haber estado ahí, haber visto cosas y querer arreglarlo. Hay mucha gente que ahora grita más que yo, pero cuando decía que Arteria era un disparate me miraban como si fuera un loco. En los próximos 20 años voy a seguir siendo autor... por eso prefiero ser parte de una entidad en la que se cobre lo que hay que cobrar, que no esté peleada con nadie y que funcione de un modo transparente.

P. ¿Cómo erradicaría la idea extendida entre algunos sectores de la sociedad de que los autores son unos caraduras que trabajan unos minutos y viven 70 años de ese trabajo?

R. Creo que eso obedece a una actitud prepotente de Teddy. La gente cuando tiene que pagar algo, hay que explicarles qué y por qué. Hubo una actitud de desdén: tú pagas cuando te toca y te aguantas...

P. Como con el canon digital...

R. Si yo tuviera que hacer algo con el canon, le diría qué. Pero no es mi problema. De momento, toca esperar a lo que diga en 2013 la UE y aguantar el sistema recién instaurado a cargo de los presupuestos del Estado...

P. ¿La parece razonable el régimen de canon universal per cápita?

R. Es una compensación, igual que la impuesta al que tiene una parcela y tiene que pasar el tren por ella... Parecería razonable que lo pague el estado, en lugar de la industria...

P. Pero ahora lo paga el abuelo y el bebé, que probablemente no han visto un CD virgen en su vida...

R. Lo peor es que le han pegado un recorte que para qué... de momento es lo que hay.

P. ¿Cuáles serán los puntos fuertes de su programa?

R. Todo el mundo quiere cambiar muchas cosas... ves baterías de propuestas. Yo lo encuentro un poco desordenado. Creo que es fundamental distinguir entre problemas que exigen una solución urgente y simples mejoras. Lo primero es lo primero. La principal preocupación de la SGAE es que tiene una deuda de 130 millones, una hipoteca de casi 20 y un problema clarísimo de liquidez. Eso pasa por la disolución de la red Arteria, pero hay que hacerlo con cabeza. ¿Qué es lo primero de lo que me puedo desprender a un precio razonable sin un coste excesivo? El teatro Tivoli y la sala Pellegrini, ambos en Argentina. Eso nos daría un pulmón. Hay que vender, claro que hay que vender... lo que se pueda, obviamente... porque lo de Bilbao y Barcelona son concesiones, que hay que soportar.

P. ¿Hay algo de Arteria que funcione bien?

R. Nada. Hemos comprado los activos con un sobrecoste excesivo. Y todo esto avalado por la SGAE.

P. ¿Hubo irregularidades tales como cobro de comisiones en el proyecto de Arteria?

R. Las hubo, pero no soy yo, sino el juez, quien debe determinarlo. ¡Pero si la empresa la controlaba un primo de Teddy Bautista!

P. ¿Qué piensa hacer con el dinero no identificado que es propiedad de los autores y que de momento está sirviendo para hacer frente a la hipoteca de Arteria?

R. No se pueden abordar los dos problemas por separado. Lo que está pendiente de identificar es precisamente porque falta algún dato que impide localizar a su dueño legítimo. El problema es que no se encontraron esos datos porque no se ha querido.

P. ¿Empleó la anterior junta argucias para evitar localizar a los legítimos tenedores de esos derechos y así usar el dinero para las megalomanías de Arteria?

R. Hay una cosa clara: los derechos de autor prescriben a los cinco años si no se cobran. En el 93 prescribían a razón de 1,5 millones de euros. Ahora son más de 20. Me parece una reveladora proporción del aumento acorde con las crecientes necesidades de Arteria. Hubo una deliberada intención de que prescribieran. Hay que pagar 20 millones en créditos por Arteria. Si busco a todos y cada uno de los autores a los que se le debe y les doy ese dinero y luego el banco viene y se lo arrebata, porque ejecuta los créditos de Arteria... ¿qué hemos arreglado? Nada, al final les van a quitar ese dinero a los autores, dado que el avalista es la SGAE. Es la pescadilla que se muerde la cola. Hay dos problemas y una sola caja de dinero... No identificar deliberadamente es una estafa. El asunto ahora es que el no identificado es mucho. Todo se resume en un problema de liquidez, como en tantas empresas ahora mismo.

P. Y usted agitará la varita mágica de la venta en Argentina...

R. No he dicho eso. Digo que hay que vender, pero hay que empezar por lo que se puede vender en buenas condiciones, primero porque no tiene hipoteca; segundo, porque no hay pérdida patrimonial. Eso te permitiría tener una liquidez para afrontar el futuro de una manera más organizada.

P. ¿Por cuánto piensa vender esos activos?

R. El Metropolitan son unos cuatro o cinco millones y la sala Pellegrini, unos 20, porque es una sala y los veinte pisos del edificio en la que se halla. No se entiende por qué SGAE tenía eso. Arteria no solo compró teatros, sino sociedades en quiebra, como sucede en la Gran Via de Madrid. Y esas sociedades tienen de pronto unos apartamentos u otras cosas... en Argentina se decía que hasta se había comprado un zoo... Teddy lo negó siempre.

P. ¿Se quedaría con algo de Arteria?

R. Con los estudios [de grabación madrileños] Cata. Y la sala de cine Berlanga [también en la capital]. El problema esencial de toda la red está en Sevilla. Ese espacio sobredimensionado que costó 70 millones y que ahora está valorado por los bancos en 23. Esa es la hipoteca más grande. Está mal ubicado y es muy caro.

P. ¿Es de temer una situación de quiebra en la SGAE? ¿Una suspensión de pagos a los autores?

R. Ahora mismo vivimos de las hipotecas que se cargaron sobre la entidad para alimentar la red de teatros Arteria, porque el patrimonio es, según los últimos cálculos, 8 millones y hay una deuda de 120...

P. O sea que están al borde de la quiebra...

R. Tú estás en quiebra cuando no puedes pagar. Si no hay una entrada de oxígeno financiero... pues la tenemos cruda... Y no decirlo es mentir. Y decir, como dicen otros, que nos vamos a ocupar de los jóvenes, pues es obviar lo importante.

P. Ya que habla de "otros"... ¿en qué se diferencia su programa del de Anton Reixa?

R. Dicen que se parecen en un 98%, pero no estoy de acuerdo. ¿La principal diferencia? El nuestro es un programa serio. Veo un montón de medidas inconexas de alguien que conoce poco la entidad. El problema serio es el financiero... es como si no tienes para pagar la hipoteca y empiezas a prometer que pintarás el techo de amarillo. Tengo la impresión de exceso de frivolidad y demagogia.

P. ¿Tiene pensado seguir cobrando como en el pasado a peluquerías y festivales benéficos a favor de niños con leucemia?

R. Creo que hay que aplicar el sentido común. Y hacer una revolución tecnológica en el sistema del cobro de los derechos. Cuando existe un programa en el teléfono que te identifica la canción que está sonando, una red de representantes suena un poco antigua, sobre todo si funciona a comisión. Los hay estupendos y los hay que te han dado problemas, pero unos y otros son la cara de la SGAE...

P. ¿Está diciendo que se desprendería de unos cuantos ahora que con un teléfono su trabajo se le antoja superfluo?

R. Yo utilizaré representantes cuando sean necesarios; cuando no, no. No es una cosa a corto plazo, pero la tendencia es a sustituirlos. No estamos hablando de la SGAE, sino de externos...

P. Pero son puestos de trabajo...

R. Externos. En la medida en que sean necesarios para los autores se usarán... tienes que velar por la entidad...

P. En otras palabras, ante la perspectiva de un triunfo de Sastrón... ¿deberían los representantes poner las barbas a remojar?

R. Hay otros problemas que resolver antes. Lo que vamos a hacer es implantar un sistema tecnológico...

P. ¿Son ellos los culpables, como insinuaba antes, de la mala imagen de la SGAE?

R. No se puede generalizar. Representantes hay muchos, pero al final hablamos siempre de cinco casos. Lo que es grave es que, conque uno se porte mal es la imagen de la SGAE la que se resiente...

P. El culpable de los casos codicia recaudatoria más infaustos de la entidad es de esas cinco personas y no de la entidad misma...

R. Hay que establecer protocolos muy claros... cuando un artista, como en el caso de aquel concierto de David Bisbal, cede su caché, pues cede su caché, pero a lo mejor los autores no quieren cederlo. En aquella ocasión, él no era el autor de las canciones. La SGAE no puede interpretar que porque Bisbal no cobra, los autores, tampoco. Lo que sucedió es que Bisbal sí hizo esa gestión de avisar por los autores y parece ser que la solicitud se perdió por el camino. Ahora, si hay un concierto benéfico cada día, entonces...

P. Entonces lo consideraría picaresca...

R. Claro. Cuando te dicen: 'a beneficio de esto'... pues tú sabrás si quieres colaborar o no. Es una decisión de cada uno de los autores, no de la entidad en su conjunto. Sea como sea, hoy en día la tecnología te permite algo más que una red de representantes.

P. ¿Hay signos políticos en estas elecciones de la SGAE? Dicho de otro modo: ¿Representa usted la opción de derechas?

R. Eso no tiene sentido. Yo no he preguntado a los miembros de mi lista lo que piensan o lo que votan. ¿Qué significaría eso? Yo escucho que la mía es la opción conservadora y me hace mucha gracia, porque yo por eso entiendo que sería cercano a conservar lo que había. Yo he sido el primero en pelear contra Teddy...

P. ¿No se puede dirigir la SGAE desde la izquierda o desde la derecha?

R. Como persona sí, pero ¿en qué se traduciría? La entidad se tendrá que entender con quien esté en el Ejecutivo.

P. ¿Cree que el ministerio de González-Sinde se desentendió en exceso de lo que sucedía en la entidad?

R. Las irregularidades vienen de los últimos 15 años. ¿A qué ministerio nos referimos? Es obvio que no se ha supervisado lo suficiente... pero lo preocupante es la falta de control interno.

P. ¿Esto no habría sucedido de haber una gestión pública de los derechos de autor?

R. Eso es absurdo. La SGAE tiene que gestionar un caudal privado. En el fraude de la SGAE los perjudicados han sido los autores.

miércoles, 8 de febrero de 2012

«Muchas empresas de Galicia nos piden apoyo contra la SGAE»


El Tribunal de Luxemburgo falló a su favor por el cobro abusivo del canon digital
Lucía Rey
lugo / la voz 07 de febrero de 2012 05:14
6 votos

La lucha de la pequeña tienda de informática de Ana María Méndez Linares contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) fue la de David contra Goliat. Esta empresaria nacida en Barcelona, y que es hija de una emigrante de A Fonsagrada, dejó fuera de combate en el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, en Luxemburgo, a la entidad que presidía el otrora todopoderoso Teddy Bautista, y que le reclamaba más de 40.000 euros del denominado «canon digital» por vender soportes de copia como cedés y deuvedés vírgenes. Pero la guerra no ha terminado, y la batalla sigue a través de dos asociaciones con las que asesora a otros negocios que viven situaciones parecidas.

-El proceso judicial duró más de siete años... ¿Podría explicarlo a grandes rasgos?

-La SGAE nos envió una carta solicitándonos husmear en nuestras cuentas para auditar las que llaman «operaciones sometidas a remuneración» de la tienda, de la que entonces era administradora mi madre. Era el 2003 y en la ley todavía no había nada sobre el canon digital, pero como amenazaban con denunciar y como están legitimados por el Ministerio de Cultura para comprobar la compensación por copia privada les dejé documentación de buena fe. A los 15 días nos reclamaron más de 40.000 euros amenazando con emprender acciones legales si no pagábamos. Como no lo hicimos, nos denunciaron.

-¿Cuál fue el punto flaco de la denuncia que presentó la SGAE contra su negocio?

-Yo quería que me explicasen de dónde salía la cantidad de dinero que nos pedían y no lo hacían. Al final estábamos tan agobiados que una recaudadora de la SGAE me dijo que nos quitaba 20.000 euros de la multa. Fue ahí cuando dijimos: «Si hemos hecho algo mal, lo debemos. Lo que no puede ser es que hoy digan que debes una cosa y al día siguiente otra». Ellos eran dueños y señores de rebajarlo, y empezamos a plantarnos. Recogimos facturas de clientes nuestros, tipo parque de atracciones, una constructora o una empresa de transportes que nos firmaron cartas explicando que habían comprado tal soporte para, por ejemplo, grabar copias de seguridad. Nada que se compra a nombre de una empresa puede pagar canon.

-Sin embargo, en primera instancia perdieron...

-Presentamos un recurso de constitucionalidad argumentando que si había que cobrar canon a la copia particular no entendíamos que se cobrara en todos los usos. Es abusivo e indiscriminado. El juez de lo mercantil nos condenó sin haberse leído nuestra defensa por considerar que eran «150 folios de farragosa lectura», y esa chulería nos abrió la puerta de la Audiencia Provincial, que decidió ponernos un puente directo al Tribunal de Estrasburgo, que sí aceptó el recurso en su totalidad. En eso se ha basado la anulación del canon digital, que en España no se aplicaba en razón a la directiva de la UE.

-Ahora echa una mano a otros afectados...

-Tenemos dos páginas en Internet, www.apemit.org y www.asociacionvache.com, que ofrecen asesoramiento gratuito sobre conflictos con entidades de gestión. Muchas empresas de Galicia, como gimnasios, escuelas de baile o tiendas de ropa nos piden apoyo contra la SGAE porque les quiere cobrar por la música de fondo. Las entidades piden cosas tremendas, pero hay muchas opciones.

ana maría méndez empresaria de barcelona natural de a fonsagrada
La voz de Lemos. copio y pego.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Estudis Jurídics__


EL CANON DIGITAL, PARA NOSOTROS, HA MUERTO


Ayer, en el segundo consejo de minIstros de la actual legislatura, el Gobierno anunció que se procedía a la supresión del canon digital.

Las posiblidades para tal supresión por parte del gobierno, de acuerdo al principio de jerarquía normativa, obligaban a que se hiciese mediante una norma con rango de ley, puesto que tocar esta materia supone alterar la Ley de Propiedad Intelectual.

El gobierno puede dictar normas, que luego puedan ser convalidadas como leyes por ratificación en el Parlamento, mediante la aprobación de Reales Decretos Ley, aunque este mecanismo está reservado para la cuestiones de extraordinaria y urgente necesidad, de acuerdo al artículo 86 de la Constitución.

El gobierno así lo ha considerado, ya que ha incluído esta reforma en el Real Decreto-ley 20/2011, de 30 de diciembre, de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público. Veremos si se impugna por esta cuestión o no.

En concreto establece una Disposición Adicional Décima con el siguiente contenido.

Décima. Modificación del régimen de compensación equitativa por copia privada.

1. Se suprime la compensación equitativa por copia privada, prevista en el artículo 25 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, con los límites establecidos en el artículo 31.2 de la misma Ley.

2. El Gobierno establecerá reglamentariamente el procedimiento de pago a los perceptores de la compensación equitativa por copia privada con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.

3. La cuantía de la compensación se determinará tomando como base la estimación del perjuicio causado.

Estamos ante una derogación normativa completa, que deja sin contenido todo el artículo 25 de la LPI, que trata exclusivamente de la determinación y asignación del canon, teniendo en cuenta que además se estipula que el Gobierno determinará cuales serán las reglas de reparto, ya que el dinero se abonará directamente de los presupuetos generales del estado.

Hay que tener en cuenta que los tribunales, y en concreto el TJUE, en el caso de la tienda TRAXTORE han señalado que el procedimiento previsto en España iba contra la normativa europea en la medida en que era indiscriminado, por lo que difícil encaje veremos ahora para jusitficar este hecho de ser corresponsables de ese pago a todos los ciudadanos, usen o no obras, compren o no equipos y soportes que admitan la reproducción de las mismas.

Este Real Decreto Ley entra en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, es decir, a partir de mañana 1 DE ENERO DE 2012

ES DECIR QUE :

A PARTIR DE MAÑANA YA NO SE PUEDE NI COMPRAR NI VENDER NADA CON EL LLAMADO CANON DIGITAL

Hemos vencido¡

jueves, 15 de diciembre de 2011

Adiós, @carlosues, luchador incansable


La noticia nos ha pillado desprevenidos: ha fallecido Carlos Usua, conocido en la red como carlosues. Twitter está recordando la figura de este incansable luchador por los derechos de las personas, y muy especialmente de los ciudadanos de internet, y nosotros aquí en Nación Red nos sumamos al reconomiento popular de su figura.

De hecho, por lo que cuenta Javier Cuchí en su blog carlosues murió el pasado 3 de diciembre a consecuencia de una embolia causada por la medicación que tomaba contra un cáncer que padecía, pero la noticia de su pérdida no ha trascendido hasta ahora.

Pérdida, sí. Es una pérdida para internet y para la sociedad en general. Carlos Usua comenzó su lucha por los derechos de las personas a finales de los años 60, participó de forma activa en la lucha por la democracia, y años después, ya con internet a su disposición, seguía luchando por la esencia de la libertad. Participó en las protestas contra el canon digital, en el movimiento 15-M y en la pugna contra la ley Sinde, por poner algunos ejemplos más que recientes, actuales. Estuvo activo hasta que su cuerpo se lo permitió. Ahora, descansa por primera vez a los 61 años.

A todos nosotros, nos queda su legado en Fílmica.

Descanse en paz.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Teddy comprometió 442 millones de los autores para su sueño inmobiliario África Semprún/Javier Romera


Las múltiples irregularidades, desvíos de presupuestos, contratos a dedo y precios fuera de mercado que ha encontrado la Comisión de investigación presidida por Ramón López Vilas señala directamente a Arteria como una pieza importante de la red de corrupción que rodeaba a la SGAE de Teddy Bautista.

El "megalómano y personalista" proyecto que puso en marcha el expresidente de la gestora no sólo comprometió 442 millones de euros de los autores (un 48 por ciento por encima del presupuesto de 300 millones anunciado inicialmente,) sino que ha supuesto otra "vía de escape a los fondos" de la entidad, tal y como recoge la auditoría presentada la semana pasada.
Su obra estrella

Las cifras del holding inmobiliario que maneja el magistrado excedente del Supremo López Vilas muestran que la SGAE infló hasta el 10 millones el presupuesto de su obra estrella, el auditorio de la Cartuja (Sevilla). El faraónico proyecto estaba presupuestado en 68 millones de euros y, según la auditoría, "la inversión probablemente alcance los 78 millones de euros". La mayor parte del desvío económico "injustificado bajo criterios profesionales" proviene de la partida equipamiento escénico. Al frente de la gestión económica de las obras estaban los responsable técnicos y económicos de Arteria: Ángel Quintanilla, amigo de Bautista de su época de músico, y Emilio Cabrera García, primo del expresidente.

Tanto Quintanilla como Cabrera, que fueron destituidos de sus cargos al poco de saltar el escándalo de la SGAE, fueron contratados directamente por Bautista para sustituir a la gestora Gerens Hill en 2010, aunque el inicio de sus relaciones laborales se remonta varios años atrás. El pasado 23 de julio de 2006, tras la celebración del consejo de administración de Iberautor, Bautista aprobó la contratación de Emereima, una empresa de asesoramiento económico creada por su primo tres días después del consejo, para supervisar el trabajo de Gerens y encargarse del equipamiento escénico de los teatros, justo la partida que el auditor señala como el origen de los desvíos y que ya fue denunciada en su día por el exarquitecto de la SGAE, Santiago Fajardo.

Además de los incrementos presupuestarios destinados a atender requerimientos sin justificación técnica o cambios de opinión de Bautista, la comisión investigación alerta de las irregularidades que se cometieron en algunas contrataciones. Según López Vilas, durante la investigación se han detectado que algunas de las contrataciones en el ámbito de las obras se han realizado sin "contradicción previa de precios", es decir, que no se ha convocado ningún concurso ni se han solicitado presupuesto a diferentes empresas.
Una red teatral 'no viable'

Pero, lo que más preocupa entre los socios de la SGAE es el daño que ha causado a las arcas de la entidad las "megalómanas" inversiones de Teddy Bautista que le llevaron a poner parte de los derechos de los autores como garantías a los préstamos bancarios. "Arteria se ha llevado a cabo en un marco de actuación personalista, careciendo de una base de reflexión económica. Las comprar no estaban soportadas en una estrategia previa con un plan de negocio que justificara económicamente la inversión", asegura el presidente de la Comisión en su informe.

Por ejemplo, según un informe bancario el valor del auditorio de Sevilla en razón a la comercialización futura apenas supera los 23 millones de euros, 2,8 veces menos que inversión ejecutada hasta la fecha. En México la historia se repite. La sociedad gestora destinó 2,5 millones de euros en la adquisición de uno de los inmuebles cuya valoración para la venta apenas supera los 700.000 euros. El Teatro Cervantes, que tiene una inversión prevista de 25 millones, no tiene ningún plan de viabilidad asociado. Así, el único teatro con el que se espera recuperar la inversión es el teatro Metropólitan de Buenos Aires.

Como el proyecto Arteria supone un chorreo de dinero para la gestora, la auditoría recomienda su venta, una idea a la que se ha sumado con mucho entusiasmo el candidato Antón Reixa que la semana pasada en una entrevista aseguró que "hay que deshacerse de la red de teatros de Arteria, no es rentable". Una idea que respaldaba hasta hace apenas un año.

Por su parte, el otro candidato en las elecciones de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, que se enfrentó a Teddy Bautista en las elecciones de finales de junio, denunció en una entrevista con este diario a principios de junio que Bautista estaba comprando teatros más caros de lo que pagaría cualquier empresario y que lo principal era "parar todos los proyectos que hay en marcha y arreglar el problema".eLEconomista.es copio y pego

Teddy comprometió 442 millones de los autores para su sueño inmobiliario África Semprún/Javier Romera

jueves, 17 de noviembre de 2011

PRIMERA VICTORIA JUDICIAL SOBRE EL VÍNCULO ENTRE LA POLITÉCNICA Y LA SGAE


No se atentó contra el honor al denunciar el uso de la universidad para el canon

ANA FLORES Madrid 18/11/2011 06:56 Actualizado: 18/11/2011 06:56

Hubo un tiempo en que quienes se enfrentaban en los juzgados a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por el canon digital tenían posibilidades cercanas a cero de ganar la causa. La gestora acudía a los procesos armada con informes periciales con membrete de instituciones públicas como la Universidad Politécnica de Madrid. Ante aquel respaldo oficial a las tesis de la gestora, los jueces interpretaban la ley a su favor e iban creando jurisprudencia, lo que complicaba cada vez más la victoria. Desde diversas instancias se denunció la existencia de una relación ilícita entre la SGAE y personas de la Politécnica que daba como resultado, entre otras cosas, los citados peritajes.

¿Qué hizo la universidad? ¿Investigó lo que ocurría? No. Denunció a los denunciantes por considerar que atentaban contra su honor, el del rector y varios catedráticos. Lo consideraba "una perturbación ilegítima en el derecho al honor y a la dignidad" de la institución y sus integrantes y no sólo pidió que se "condenase a los demandados a cesar" en dicha perturbación, sino que pidió que se "publicara a su costa la sentencia" así como que abonasen "300.000 euros en concepto de daños y perjuicios". La jueza María Sánchez Rivero, del Juzgado número 41 de Madrid, ha desestimado la petición de la Politécnica obligándola a pagar las costas del juicio por considerar que los denunciantes hicieron uso del derecho a la libertad de expresión dentro de los límites legales, según la sentencia a la que ha tenido acceso Público y contra la que cabe recurso.

Hoy la regulación española sobre el canon está declarada ilegal por la justicia europea y se conocen muchos detalles de los nexos de unión entre la Politécnica y la SGAE.
La conexión Microgénesis

Una de ellas es Rafael Ramos, que saltaba este verano a los periódicos al ser imputado por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz como uno de los hombres clave en la presunta trama de desvío de fondos desde la SGAE a empresas controladas por sus directivos. Ramos, además de haber sido directivo de filiales de la SGAE, era director general de Microgénesis, epicentro del entramado de empresas parásitas que vivían de la gestora. No era lo único de lo que vivía.

Ramos es profesor de Ingeniería de Organización, Administración de Empresas y Estadística en la Universidad Politécnica de Madrid. Desde allí se habrían encargado los peritajes con membrete de la universidad que se convirtieron en clave de no pocos juicios por el canon digital. Además, se obtuvieron subvenciones con cargo a fondos europeos en proyectos en los que participaban unidas la SGAE y la Politécnica, como los 2,3 millones de euros del proyecto CREA Net, en el que también participa Microgénesis; así como el Proyecto Perseo, en el que también está Microgénesis y que tiene un presupuesto de 3,9 millones.

Este presunto cruce de intereses que implica a una entidad pública fue denunciado por Miguel Gallardo ante el Ministerio de Administraciones Públicas y el Tribunal de Defensa de la Competencia, ante la propia universidad, así como ante el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En su denuncia apuntaba a los catedráticos Rafael Aracil Santonja y Ramón Álvarez Rodríguez, personados junto a la Politécnica en la denuncia. También presentó querella, aunque sin citar nombre de catedrático alguno, Apemit, representada por Josep Jover, el abogado que tumbó la regulación española del canon en la UE y uno de los que presentó la denuncia contra la SGAE ante la Fiscalía Anticorrupción. Ambos, además de la asociación Cita, fueron denunciados por la Politécnica.Público.es copio y pego