martes, 20 de enero de 2009

La SGAE cobra derechos por música del siglo XII

Publicado por Redacción el 20 de Enero del 2009

tocadiscos
Como ya os contamos hace un tiempo, la SGAE no puede cobrar por los derechos de obras que no gestiona. Pero en aquel mismo artículo también os contábamos que, según esta entidad privada, “el repertorio de obras gestionadas por la SGAE es irrelevante”. La cuestión es cobrar cada vez que se interprete o reproduzca en público alguna pieza musical, incluso algunas compuestas en el siglo XII.

Y es que, según cuenta Alberto García Reyes en el diario ABC, el repertorio de canciones protegidas por la SGAE incluye composiciones musicales del folclore español con cientos de años de antigüedad, algunas de autoría anónima. Y que, sin embargo, aparecen registradas como composiciones originales del siglo XX. Parece una broma, pero en dicha lista figuran incluso jotas y villancicos, con más años que “el andar p’alante”, como se dice popularmente.

Para entender bien el asunto, primero conviene distinguir entre composición original y adaptación. Un buen caso ilustrativo es El Vito, un canto popular andaluz que data del siglo XVII. Esta obra aparece en el listado de la SGAE con el registro “Dominio Público”. Es decir, es de libre uso (gratuito, para entendernos). Pero también aparecen un centenar de registros de esta misma obra, catalogadas según ABC como “obra de dominio público sobre la que se realiza una versión”.

Es decir, adaptaciones. Y por éstas sí que hay que pagar, en el caso de que alguien quiera reproducirlas o interpretarlas en público. Entre dichas adaptaciones, aparecen personajes como el mismo Federico García Lorca, que grabó El Vito en 1931, dentro de una obra titulada “Colección de Canciones Populares Antiguas”. El mismo poeta puntualiza en dicha obra que él no es el autor de la obra. Y sin embargo, la SGAE sí que lo considera como tal, y los derechos de gestión por esta pieza están cubiertos hasta 2011.

juglar
Normalmente, los derechos de explotación por obras musicales caducan en menos de cien años. Pero en el caso de El Vito, éstos se han alargado artificialmente por más de tres siglos. Y no es el caso más alarmante. La noticia de ABC también habla de “romances fronterizos, poemas anónimos de los siglos XII a XV que fueron musicados por la tradición judía, mozárabe y sefardí”, en los que se ha usado la misma fórmula de adaptaciones posteriores. Y ya no por autores, sino por músicos intérpretes que no se dedicaron a la composición.

Llegados a este punto, más de uno podrá pensar que, en el caso de un conflicto con la SGAE por alguna de estas piezas musicales, bastaría con interpretar o reproducir la versión original, que es de Dominio Público. Pero el problema está en que la propia SGAE se reserva el derecho a alegar que, en realidad, se ha interpretado alguna de las versiones protegidas. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en el litigio judicial entre dicha entidad privada y la Casa de la Memoria del Al-Andalus, un local de Sevilla.

La SGAE pide 60.000 euros a dicho establecimiento por realizar conciertos en los que se intepretaba música protegida. La dirección del local alega que las piezas reproducidas pertenecen a la tradición popular andaluza. En el juicio que se está desarrollando en los juzgados sevillanos, la SGAE aporta como prueba un informe técnico que cita la obra “Tengo el gusto tan colmao”, registrada por tres autores. Pero en el archivo de la propia entidad dicha obra también aparece con una entrada de Dominio Público.
flamenco
Lo más flagrante del caso es la forma en que se elabora dicho informe. Éste lo realiza un empleado de la propia SGAE, quien ni siquiera presencia el concierto en directo. Simplemente, entrega un formulario a los artistas antes de la actuación, consulta la base de datos de la SGAE y emite una factura en la que, según ABC, “casi nunca se detalla el listado de registros concretos por los que se cobra”. El único contacto de este inspector con el concierto es un vídeo grabado del mismo, también aportado como prueba en el juicio.

Así es como actúa la SGAE. Una entidad privada que recauda un impuesto público como el canon digital. Una entidad que se preocupa mucho por hacer cumplir sus derechos (espiar en bodas, contratar detectives privados, exigir dinero a empresas de autobuses, negociar con los operadores de Internet…), pero que no vigila con el mismo recelo sus deberes.

Y no lo decimos sólo por el escaso control que el Gobierno hace sobre sus cuentas, recientemente exigido por el Senado, sino por la aclaración que aparece en la propia página de consultas del repertorio de obras protegidas: “SGAE no establece garantías o manifestaciones de ninguna clase con respecto a su exactitud. Nuestra base de datos muestra los nombres de los intérpretes de la obras musicales a título orientativo”. La entidad elude toda responsabilidad “por cualquier omisión u error contenido en esta base de datos”.

Imaginemos que, en un establecimiento de cambio de divisas, se nos da un cambio distinto al establecido legalmente. En ese caso, podríamos denunciar el caso y tendríamos la ley a nuestro favor. Pero si estos establecimientos funcionasen como la SGAE, la persona que nos atiende podría decirnos, “lo siento, no nos hacemos responsables si nuestro registro de cotización de las monedas es incorrecto”, y quedarse tan pancho. La diferencia es que la vigilancia de las instituciones sobre este tipo de establecimientos es muy rígida, mientras que sobre la SGAE es prácticamente inexistente.
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La última esperanza está en que, en casos como el de la Casa de la Memoria de Al-Andalus, los jueces apliquen el sentido común. Y precísamente ha sido una juez quien, como cuenta Manuel M. Almeida en Mangas Verdes, ha dictaminado que asociar los términos “robo” y “ladrones” al canon digital y a la SGAE no atenta contra el derecho al honor de nadie. Según la magistrada, son términos que “reflejan el sentir de un sector de la sociedad”. Y, por tanto, la libertad de expresión prevalece sobre el derecho al honor. Ojalá que cunda el ejemplo.

Vía: ABC.es / Mangas Verdes copio y pego

jueves, 15 de enero de 2009

Un tribunal de Madrid reconoce el derecho a llamar "cueva de ladrones" a la SGAE


El tribunal de Primera Instancia de Madrid nº 59 ha dirimido que llamar "cueva de ladrones" a la SGAE no es delito. La entidad de Teddy Bautista denunció a la CNT "por intromisión ilegítima en el derecho al honor" en un comunicado colgado en su web. Pero se ha desestimado la demanda "por ser una cuestión que está en la calle" y "por afectar a los consumidores en general". Esta sentencia puede suponer un antes y un después en el movimiento anticanon.

La sentencia dice lo siguiente:

"Debe prevalecer la libertad de expresión cuando, como aquí sucede, las retribuciones económicas que la actora (SGAE) obtiene por la aplicación del canon a determinados soportes motiva siempre polémica y posturas enfrentadas entre los distintos sectores de la sociedad".

De este modo, la SGAE deberá abonar en concepto de indemnización la cantidad de 9.000 euros más sus intereses legales junto a la imposición de costas procesales a la parte demandada.

Una decisión que podría sentar jurisprudencia para posteriores pleitos de la asocación de gestión de los derechos de autor. Que tomen nota en el Festival de los Pirineos, la Junta Festera de El Campello, o la Feria de Abril, entre muchos otros.

El tribunal de Madrid podría estar abriendo una senda para futuros juicios contra la SGAE, ya que se reconoce que la Ley de Propiedad Intelectual y el canon digital "están en la calle, sometidas a debate, con posibilidad de contradicción y crítica".

"Un sector de la sociedad que entiende que el sistema que utiliza la actora (SGAE) para financiarse es desproporcionado y excesivo y que se está produciendo un enriquecimiento injusto (sea incierto o no) en detrimento de su propio patrimonio, al verse éste gravado con un canon que la SGAE aplica de forma indiscriminada".

Actualidad digital.copio y pego

martes, 13 de enero de 2009

GANA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
SENTENCIA SGAE Vs CNT
13-01-2009 FALLO : Que desestimo la demanda interpuesta por el procurador/ D/Dña José MAría Murua Fernandez en nombre y representación de SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES Y EDITORES contra CONFEDERACION NACIONAL DEL TRABAJO representado/a por el/la Procurador/a VICTORIA BRUALLA COMEZ DE LA TORRE y condeno a la actora al abono de las costas causadas. ACTUALIZADO: La CNT obtiene un veredicto favorable frente a la SGAE
Asociación de Internautas.copio y pego

lunes, 12 de enero de 2009


EN COMPENSACIÓN POR NADA
12-01-2009 La SGAE cobra al festival folclórico de Jaca por obras que son de dominio público La mayoría de esos certámenes eluden el pago porque o es música tradicional de siempre o no tienen autor. El Festival de los Pirineos, es uno de los más importantes del mundo. Desde hace 44 años Jaca recibe a grupos de folclore de todo el planeta. Y también acoge a los mejores Coros y Danzas de España.

jueves, 8 de enero de 2009


Tribuna libre
08-01-2009 La indefensión social es un hecho constatable en muchos frentes, y no lo sería tanto si el Gobierno no actuara como lo viene haciendo desde hace años. Los autores tenemos nuestros derechos, y tenemos unas entidades que vigilan porque se cumplan los principios recogidos en la Ley de Propiedad Intelectual. Pero los autores también entendemos que nuestro cine, nuestra música, nuestros textos, nuestras fotografías… son bienes de consumo que están en circulación porque así lo hemos querido. Y lo que buscamos, básicamente, es que cada una de nuestras obras llegue al mayor número de ciudadanos.Asociación de Internsutas.copio y pego

martes, 6 de enero de 2009

OPINIÓN DE BORJA PRIETO


¿Yo pirata? Tú corsario

06-01-2009 A ningún Gobierno le gusta que un grupo de gente viva libre, sin aceptar jefes y sin más reglas que las imprescindibles. Si además comercian con quien quiera comprar lo que ofrecen, sin pagar impuestos, se convierten en enemigos a perseguir.Asociación de Internauta.copio y pego

martes, 30 de diciembre de 2008

La SGAE hipoteca edificios públicos Caixa Catalunya le otorga 4,8 millones con la garantía del antiguo Scénic, propiedad de Barcelona


ANA TUDELA - Madrid - 20/12/2008 19:56

Hay un edificio en Barcelona que ya no sabe de quién es. Fue el Teatro Español, luego la mítica sala Studio 54, después el Scénic. Incluso consiguió abrir durante dos noches como el mayor prostíbulo de España. El Ayuntamiento de Barcelona le echó rápidamente el cierre para taponar la alarma social generada en la zona del Paral·lel. Ahora, teóricamente, el edificio es de los barceloneses. No en vano se pagaron once millones de euros de las arcas públicas para su expropiación. Sin embargo, su uso y disfrute hasta 2015 está en manos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) a quien se le cedió por concurso con el compromiso de que lo convirtiese en un espacio multicultural para revitalizar la zona. Según ha podido comprobar Público por los datos del registro, la gestora de derechos de autor no ha dudado en hipotecar el antiguo Scenic y lograr con ello 4,8 millones de euros concedidos por Caixa Catalunya.

Como la SGAE no tiene teóricamente ánimo de lucro, la hipoteca la solicitó una de sus filiales: Iberautor, que es sociedad limitada. Todo ello pese a que la cesión del edificio se hizo a otra filial sin ánimo de lucro: Fundación Autor. El presidente de SGAE, Teddy Bautista, presentó el proyecto en mayo de 2006 rebautizando el edificio como Paral·lel. Entonces se cifró la inversión para remodelarlo en dos millones de euros.

Ingeniería financiera

Con el préstamo solicitado, los intereses que paga al año Iberautor se han disparado, pasando de 17.502 a 134.822 euros. La máquina de ingresos tiene que funcionar como un reloj para cumplir con los plazos. La SGAE sólo tiene cedido el edificio hasta 2015, año que figura efectivamente como el de vencimiento de la deuda.

Las condiciones pactadas son a interés variable (euríbor más 0,75%). Pero la SGAE contrató un seguro por el que el interés quedaba fijado en el 5,6% hagan lo que hagan los tipos de interés. Cuando acabe 2008, tiene que haber pagado, sin contar intereses, 250.000 euros. A partir de 2009, la amortización pasa a 600.000 euros al año. Desde 2013, se amortizarán los 2,1 millones restantes.

Mientras tanto, por el Paral·lel parece que no ha pasado ni un cepillo. Los políticos que aplaudieron la cesión empiezan a preguntar qué pasa con la reapertura. En la Junta de distrito de Ciutat Vella se reabrieron las dudas en febrero. La última fecha, final de 2008, volverá a no cumplirse.

La SGAE tiene frentes inmobiliarios abiertos que incluyen el Metropolitan de Buenos Aires o el Teatro Campos Elíseos de Bilbao. Todo ello parte de 2003, cuando se decidió iniciar el proyecto Sedes integrales. La SGAE consigue en cesión edificios emblemáticos quitando a los ayuntamientos el sonrojo de dejar que el viento se lleve el patrimonio histórico. Pacta la rehabilitación, a veces con una inversión compartida con los propios ayuntamientos, y pide todas las subvenciones posibles. Ahora, además, los hipoteca.

Pero no sólo de cesiones vive la gestora. Además de su sede más conocida, el palacio de Longoria en Madrid que tiene en propiedad, la SGAE ha levantado un macroedificio en Santiago de Compostela sobre el suelo cedido por el ayuntamiento de la capital gallega y levanta otra sede en La Cartuja de Sevilla.copio y pego